

En Organika, la investigación cobra vida entre cultivos, fermentos y recetas. Se crean biomateriales 100% compostables, colaborando codo con codo con reinos biológicos que marcan sus propios ritmos y tiempos.
Esta práctica nace de tres gestos sencillos y cotidianos: el paseo en busca de la recolección silvestre, la paciencia del cultivo y la alquimia de la cocina. Una búsqueda que se extiende también al entorno doméstico, rescatando materia orgánica que proceso minuciosamente en el taller para darle una nueva vida.
Es un proceso vivo y pausado de investigación, experimentación y cocreación, donde la ciencia del diseño abraza la sabiduría de la naturaleza.


Celulosa Bacteriana (Simbiótica):
Nace del trabajo conjunto entre bacterias y levaduras que fermentan en cultivo líquido. Producen una piel viva de tacto suave, alta translucidez y gran resistencia, que evoca al pergamino o al cuero vegetal.
BIOMATERIALES:
Micelio (Reino Fungi):
La red raíz e invisible del reino de los hongos. Al tejerse sobre sustratos orgánicos, este entramado vivo aglutina la materia creando estructuras volumétricas rígidas, ligeras, aislantes y de textura aterciopelada.


Biocerámicas (Reino Cromista / Algas):
Se aprovecha la fuerza estructural y aglutinante de las algas para trabajar combinaciones minerales que cristalizan en estructuras sólidas y porosas. Una materia limpia que nos habla de la piedra, el hueso y lo que permanece.


Biocueros y Bioplásticos (Reino Animal / Vegetal / Bacteria / Fungi):
Surgidos de la alquimia entre biopolímeros de diferentes reinos, ofrecen una versatilidad táctil única: desde láminas flexibles y elásticas de tacto dérmico hasta superficies rígidas.


